Skip to content
Discover diverse viewpoints and thought-provoking articles …

El portero Simón: ‘Alcanzar un título con el Athletic me completa mucho más que una decena de campeonatos en cualquier otro lugar’

< lang="es">

“En ocasiones se requiere cierta fortuna; aquella resultó ser mi oportunidad”, afirma Unai Simón. “Lo que pensé que ocurriría en un lustro o más, pasó en 19 días”.

Era en el verano de 2018, Simón tenía 21 primaveras y, pese a que había estado preparándose en el Athletic Club durante diez años, y con el primer equipo por un trienio, el hijo de policías alavés no imaginaba que existiera una posibilidad de actuar en Bilbao pronto, o quizá nunca. Significaba su sueño, pero ni siquiera vivía en la ciudad, trasladándose ochocientos kilómetros para hallar una opción en el club ilicitano. Fue en ese momento en que sucesos inesperados tuvieron lugar.

El equipo londinense contrató a Kepa Arrizabalaga. Iago Herrerín cayó lesionado. Y las conversaciones sobre el nuevo contrato del guardameta se estancaron, el Athletic optó por que no era conveniente alinearle. Por lo que se comunicaron al Elche solicitaron que les devolvieran al guardameta. Ni siquiera había debutado un partido oficial.

Para ser exactos aquello no era totalmente veraz; a menos que cuentas los amistosos. “Solamente participé una vez en casa del Elche y ganamos un trofeo: la Copa amistosa”, comenta Simón, riendo. “Y evolucioné de eso, de ocupar el puesto de suplente lejano y estar cedido, a actuar en casa el 20 de agosto”.

“Debía forjar mi carrera fuera de aquí y esperar que milagrosamente, una puerta se abriera en el club en un futuro y que aún conservaran una idea acerca de mí”, agrega Simón. “De repente te ofrecen esa posibilidad y estás nerviosísimo. No pegué ojo apenas.

“San Mamés estaba completo, había festividades en la villa. Enfrentas contra el Leganés, que no constituyen el rival más grande, pero para mí fue como la final de la Liga de Campeones. En los instantes primeros, hay un balón que no intercepto y Berchiche me dirige un vocerío, vociferando. Y reflexiono: ‘Mierda, ahí viene lo bueno’. Desde ese momento, la cosa cambia”.

Y tanto que evolucionó. La primera noche no estuvo tranquilo y surgió un intervalo tras volvió Herrerín, aunque ahora que Simón se sienta en Lezama que frequenta desde la edad de 10 primaveras, un septenio desde ganar aquel amistoso, es el portero titular del club y de la selección, y se encamina hacia el debut partido de Liga de Campeones del club desde hace once años; la entidad cuyo cantera es menor del 7% de los habitantes española contra los mejores del planeta. Y esta situación, afirma Simón, es lo máximo.

“La Champions resulta única para cualquiera, pero en nuestro caso, gente de casa. Es un orgullo probar que luchamos de este modo, también. En Bilbao el balompié empieza con trabajadores que laboran en las ferrerías montando un equipo de aquí. Este deporte se ha expandido y es mundial, genera mucho dinero, de modo que eso ha desaparecido en parte, aunque nuestra forma se liga a aquella esencia, como se jugaba este deporte. Nos conocemos toda la vida y eso hace que probablemente no constituyamos el mejor equipo en términos de calidad, en esos ratos complicados seamos distintos. Ésa es nuestra identidad.

“Lo diario resulta más agradable. Ayer fracasamos ante el equipo vitoriano y únicamente que deseábamos fue regresar a casa, vernos, alentarnos, que surgieran las risas. Considerar: ‘Dentro de 48 horas jugamos la Liga de Campeones’. Disputar una campaña de Liga de Campeones te llena, ése es a lo que aspiras. Pero la gente ve el fútbol de modo único.

“Algunos dan importancia lo económico. Otros, los trofeos. Algunos más se motivan por jugar con y para quienes han estado ahí. Obviamente {me encantaría|me gustaría|

By

Adrienne Brown

A passionate life coach and writer dedicated to helping others achieve their full potential through mindful living and practical advice.

Blog Without Borders

Type to search articles.